Athleisure: los sí y los no de la moda deportiva (que sigue ganando adeptos)

Athleisure: los sí y los no de la moda deportiva (que sigue ganando adeptos)

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El athleisure está más fuerte que nunca: breve guía para usarlo sin cometer errores.

Comenzó, tímidamente, hace más de diez años, pero explotó entre 2015 y 2016. Desde entonces, es la tendencia que parece conformar a la mayoría. Hablamos de la entronización del athleisure como un rubro cada vez más importante de la moda actual.

Modelo para ellas, de Puma.

El término viene de “athlete”, atleta, y “leisure”, ocio. Y borra las fronteras entre el ready-to-wear y las prendas para hacer ejercicio. Se trata de un cambio de paradigma vestimentario: hoy los pants ya no son mala palabra y antes de la pandemia se aceptaban incluso en la oficina.

El modelo dedicado a la CDMX que Adidas lanzó hace pocos meses.

Covid o no Covid, por primera vez, los gurúes del buen gusto aceptan que la moda se haya vuelto confortable. Y ¿qué significa esto? Que hoy no está mal visto que un gerente vaya al trabajo con saco y un par de Nike, o que una ejecutiva use leggings de yoga para una junta de directorio.

La revolución del athleisure

Si se lo cuenta así, parece una tendencia pasajera, superficial e incluso poco original: usar tenis en el trabajo no ha sido descubrir el hilo negro. Sobre todo si tenemos en cuenta que hace tiempo que las Vans forman parte del uniforme “reglamentario” de cualquier creativo publicitario.

Pero el asunto es más complejo de lo que parece: el avance del athleisure y otros fenómenos que están ocurriendo casi en simultáneo en la indumentaria, no sólo están modificando la forma en que nos vestimos, sino nuestra salud, estado físico y vida cotidiana en general.

La industria del athleisure genera millones de dólares por año —2.5 mil millones anuales, dicen los reportes más conservadores—, y a la vez es una de las más contaminantes del planeta —la primera después del petróleo—.

Pero no se trata solo de indumentaria: de hecho, las marcas conciben al athleisure como un medio de «transición entre momentos»: salir de la clase de funcional o ir en bici a la oficina, por ejemplo, es el epítome de quien viste esta ropa.

La colección de Reebok dedicada a Wonder Woman


Por supuesto las marcas de lujo no se quedaron atrás y así, desde hace unos años, firmas como Gucci y Louis Vuitton lanzan en cada temporada su propia versión de ropa deportiva.

Tips para usar el athleisure

Pero que esta tendencia acepte sudaderas en corporativos no significa que no haya reglas. A continuación, los sí y los no del athleisure.

  1. El athleisure no es ropa desaliñada. Cada quien es libre de interpretar y apropiarse de cada tendencia como tenga ganas. Pero a no confundirse: el athleisure engloba a prendas para hacer ejercicio y también para otros momentos de la vida. Pero de ninguna manera es ropa que admita estar sucia, rota o combinada de forma desprolija.
  2. Los tenis deben estar siempre impolutos. Si no tienes tiempo de lavarlos, embebe un paño de microfibra apenas mojado en un poco de líquido limpiador cremoso. Talla un poco y listo. Ni siquiera necesitas enjuagar.
  3. Los pants están permitidos, siempre y cuando sean los correctos: si se ven aguados en la parte de atrás, descártalos hasta dar con un modelo que te vaya bien. Y los demasiado ajustados definitivamente no van.
  4. Si en pandemia te encuentras entre los privilegiados que trabajan en casa o salen de vez en cuando, podrás hacer un mix entre athleisure y accesorios o ropa más arreglada. Por ejemplo, una bolsa de diseñador o un buen reloj levantarán tu atuendo. O puedes combinar una gorra de beisbol con unos lentes de sol de lujo: tu aire misterioso resultará, además, muy cool.

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