Australia está a punto de hacer historia: podría ser el primer país en eliminar el cáncer cervicouterino

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Australia está a punto de hacer historia: podría ser el primer país en eliminar el cáncer cervicouterino

Australia sería el primer país en eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública. ¡Entérate cómo lo han logrado!

Australia está cada vez más cerca de conseguir algo que hace unas décadas parecía imposible: eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública.

El país mantiene su objetivo de lograrlo para 2035 y convertirse en el primero del mundo en alcanzar esta meta. Los avances se apoyan principalmente en dos herramientas: la vacunación contra el virus del papiloma humano y un programa nacional de detección que permite identificar el virus y tratar lesiones antes de que se conviertan en cáncer.

Pero “eliminar” no significa que nunca volverá a existir un caso.

¿Qué significa eliminar el cáncer cervicouterino?

La Organización Mundial de la Salud considera que un país alcanza la eliminación como problema de salud pública cuando mantiene la incidencia por debajo de 4 casos por cada 100 mil mujeres al año. Australia avanza rápidamente hacia ese nivel.

Los datos oficiales más recientes disponibles muestran que la incidencia nacional cayó a 6.3 casos por cada 100 mil mujeres en 2021, frente a 6.6 un año antes.

Además, por primera vez desde que comenzaron los registros en 1982, ese año no se diagnosticaron casos en mujeres menores de 25 años.

La supervivencia también mejoró. La tasa de supervivencia a cinco años alcanzó 76.8% entre 2017 y 2021, frente al 73.9% registrado entre 2012 y 2016.

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ElResumen | Australia esta por erradicar en cáncer cervicouterino Através de una vacuna y programas de detección temprana, australia ha mejorado las cifras de esta enfermedad “disminuyéndolas. @pablo_latapi Cancer cervicouterino AustraliaR

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La vacuna contra el VPH cambió el panorama

Una de las claves comenzó mucho antes. Australia introdujo en 2007 uno de los primeros programas nacionales de vacunación contra el VPH, el virus responsable de prácticamente todos los casos de cáncer cervicouterino.

Los resultados ya son visibles. La vigilancia australiana muestra una fuerte disminución de las infecciones por los tipos de VPH incluidos en las vacunas y también una reducción de lesiones cervicales de alto grado entre mujeres jóvenes.

Además, Australia extendió su estrategia de vacunación a niñas y niños.

Detectar el VPH antes de que aparezca el cáncer

La segunda pieza es el tamizaje. Australia sustituyó progresivamente el tradicional Papanicolaou por pruebas que buscan directamente VPH de alto riesgo.

Además, las personas elegibles pueden acceder a opciones de autotoma, lo que busca facilitar el examen a quienes enfrentan barreras para acudir a una consulta.

Esto importa porque la mayoría de los casos pueden prevenirse si las lesiones precancerosas se detectan y tratan a tiempo.

De hecho, el gobierno australiano señala que más del 70% de las personas diagnosticadas con cáncer cervicouterino estaban atrasadas en sus pruebas de detección o nunca se habían realizado una.

Australia busca una eliminación equitativa

Para alcanzar la eliminación de manera equitativa, el país estableció tres grandes objetivos: conseguir 90% de cobertura de vacunación contra el VPH, lograr que 70% de las personas elegibles participen en el tamizaje cada cinco años y que 95% reciba el tratamiento adecuado para lesiones precancerosas y cáncer.

La estrategia va incluso más allá de algunos objetivos globales de la OMS al incluir a los niños dentro de la meta de vacunación y elevar al 95% el objetivo de tratamiento.

Todavía queda un desafío importante

Las mujeres aborígenes y de las islas del Estrecho de Torres todavía presentan importantes desigualdades. Los datos oficiales indican que tienen aproximadamente cuatro veces más riesgo de morir por cáncer cervicouterino que las mujeres no indígenas. Además, quienes viven en zonas remotas presentan una incidencia alrededor de 1.5 veces mayor que quienes viven en las grandes ciudades.

Por eso, Australia no quiere únicamente alcanzar el número que define la eliminación. Su estrategia busca conseguirlo sin dejar atrás a las poblaciones con menor acceso a vacunación, detección y tratamiento.

Un cáncer que el mundo podría llegar a eliminar

El caso australiano demuestra algo especialmente relevante: el cáncer cervicouterino es uno de los pocos cánceres para los que hoy existen herramientas capaces de prevenir la mayoría de los casos.

Vacunar contra el VPH, detectar oportunamente las infecciones de alto riesgo y tratar las lesiones precancerosas pueden cambiar radicalmente su impacto.

Australia todavía no puede decir que eliminó el cáncer cervicouterino. Pero, si mantiene su trayectoria, podría convertirse para 2035 en el primer país del mundo en demostrar que eliminarlo como problema de salud pública sí es posible.

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