La ciencia lo comprueba: el yoga fortalece al cerebro

La ciencia lo comprueba: el yoga fortalece al cerebro

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· Regiones cerebrales como la corteza prefrontal, el hipocampo y la amígdala se ven beneficiadas de esta práctica.

En un estudio publicado en la revista Brain Plasticity, científicos de la Universidad de Illinois y Wayne encontraron que la práctica del yoga mejora muchas de las mismas estructuras y funciones cerebrales beneficiadas por el ejercicio aeróbico, una de las prácticas más recomendadas por médicos y especialistas en bienestar.

En más de 10 estudios conducidos a lo largo de 10 a 24 semanas, y en los que también se incluían personas que jamás habían practicado Hatha yoga, las imágenes cerebrales capturadas mostraron un aumento en el hipocampo, una región del cerebro involucrada en el proceso de la memoria y “también la estructura que primero se afectada por la demencia y el Alzheimer”, dijo a distintos medios Neha Gothe, profesora de kinesiología y salud comunitaria de la Universidad de Illinois. 

Yoga fortalece cerebro en Wokii
El yoga contribuye a reducir el estrés de la vida citadina

Asimismo, el estudio encontró que la amígdala, una de las grandes responsables de la regulación de las emociones, también tiende a ser más grande en personas que regularmente practican yoga. La corteza prefrontal (esencial para la planificación y toma de decisiones) y muchas redes cerebrales, también se ven impactadas positivamente por esta actividad física. 

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Puesto que el yoga no es precisamente un ejercicio aeróbico, los investigadores aún se cuestionan cómo es que esta práctica tiene efectos tan similares en las estructuras cerebrales. Según Gothe, la clave podría estar en la regulación emocional y la reducción del estrés, pues se ha demostrado que los estados de angustia emocional y estrés contraen el hipocampo, arrojando malos rendimientos en pruebas de memoria y atención. 

“En uno de mis estudios anteriores analizamos cómo el yoga cambia la respuesta al estrés del cortisol. Descubrimos que aquellos que habían hecho yoga durante ocho semanas tenían una respuesta atenuada del cortisol, que se asociaba con un mejor rendimiento en las pruebas de tomas de decisiones, cambio de tareas y atención.” añadió la investigadora.

Con información de Europa Press y La Jornada