Parque de Quetzalcóatl, la posibilidad de dormir dentro de una serpiente

Parque de Quetzalcóatl, la posibilidad de dormir dentro de una serpiente

Es un parque ecológico y de conexión con la naturaleza. Y puedes acceder a él si te hospedas en la vivienda con forma de serpiente. Te decimos cómo hacerlo.

Hay lugares a los que escapar que están más cerca de lo que crees. A veces no es necesario cruzar continentes para descubrir destinos que dejan con la boca abierta. Y en estos tiempos de pandemia, se convierten en puntos locales con mucho atractivo y que inyectan paz y reconexión con uno mismo y con la naturaleza. Nos referimos al Parque de Quetzalcóatl y está en el Estado de México. Un proyecto fuera de lo común que empezó a tomar forma en el año 2000.

El arquitecto mexicano Javier Senosiain trataba de crear un espacio independiente de preservación ecológica. Pero el tiempo dio otra vida a este terreno que con los años se expandió a 20 hectáreas y que hoy se ha convertido en un parque ecológico de regeneración y conexión con la naturaleza.


En todo momento, Senosiain aplica al Parque de Quetzalcóatl un concepto orgánico que refuerza el espacio como un lugar escultórico. Por eso, las construcciones combinan distintos sistemas y materiales de construcción. Una idea lúdica entre curvas, subidas, bajadas, rampas y túneles donde predominan el ferrocemento, las piedras del lugar, el tezontle y la pedacería de azulejo de una amplia paleta de colores.

El parque es un pequeño pulmón verde en medio de una zona urbanizada. Su abundante vegetación reduce la contaminación y el ruido. Además, su enfoque sostenible se traduce en un sistema virtuoso de aprovechamiento de agua. Incluso, este corazón verde contribuye a regular la temperatura, mantener la humedad, dar oxígeno y capturar el dióxido de carbono en la zona.

El arquitecto Javier Senosiain


Las cañadas dentro del Parque del Quetzalcóatl son elementos vitales para el ecosistema. Las aguas de lluvia son encauzadas por canales abiertos a espejos de agua. El plan sostenible del parque hace que el excedente se guarde en cisternas para utilizarlo en época de sequía. También hay una planta de tratamiento que recibe el agua de la colonia vecina y que es tratada para utilizarla para el riego de los jardines del parque.

Vivir en las entrañas de una serpiente

En definitiva, este parque es una invitación a crear una conciencia colectiva acerca de la importancia de la naturaleza y del impacto que tenemos los humanos en ella. Y un atractivo adicional es el siguiente: en 2008 el arquitecto Javier Senosiain logró la concreción de un sueño que a simple vista podría haber parecido un reto imposible. En un entorno dominado por cañadas, cuevas y un terreno irregular, surgió el complejo arquitectónico conocido como el Nido de Quetzalcóatl, un conjunto de casas-habitación que se fusiona orgánicamente con la naturaleza que lo rodea.

Una verdadera inmersión en un paraíso natural, en un jardín secreto surrealista y en un recorrido guiado por una serpiente arquitectónica que se entremezcla con la naturaleza del lugar, a través de fuentes, espejos de agua, abundante follaje y vitrales que evocan los fascinantes colores verdiazules del quetzal.

Y lo más increíble de todo es que una de sus viviendas está al alcance de cualquiera vía Airbnb. Tiene cinco cuartos y puede hospedar hasta ocho personas. Además, podrás acceder al parque o disfrutarlo a través de las ventanas que recorren esta construcción con forma de serpiente.

En tiempos de pandemia, este destino se convierte en un punto caliente del turismo local situado en el Estado de México. Un oasis en medio del vértigo urbano que nos desconecta del estrés.

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