Las Pozas: un jardín surrealista en el corazón de la Sierra Huasteca de México

Las Pozas: un jardín surrealista en el corazón de la Sierra Huasteca de México

Un jardín mágico en la Sierra Huasteca hace volar muy lejos nuestra imaginación y logra que nuestros sentidos se conjuguen con la sabia naturaleza.

En México existen lugares no solo surrealistas, sino que parecieran sacados de un cuento de hadas. Dejando a un lado los sorprendentes paisajes, la flora que los rodea los convierte en el escenario perfecto para explorarlos, fotografiarlos o vivirlos. Las Pozas, ubicado en la Sierra Huasteca, es conocido por muchos como el paraíso escultórico de Edward James.

 Y fue precisamente Sir Edward James, un acaudalado poeta y artista inglés, que descubrió este enigmático sitio. James llegó a México en 1947 y quedó maravillado con las bellezas naturales de nuestro país.

Enamorado por la exuberancia de la zona decide comprar una plantación de café, hoy conocida como Las Pozas. Al principio estas tierras fueron usadas para la plantación de orquídeas y después de una terrible helada en 1962, el inglés determinó diseñar y construir un extraordinario jardín escultórico para expresar su pasión por el surrealismo, corriente de la cual Edward James era un devoto promotor.

Las Pozas se encuentra enclavado en la selva tropical potosina del recién nombrado Pueblo Mágico Xilitla. Y se trata de un conjunto de estructuras arquitectónicas de concreto y rutas fantásticas, que conforman un jardín escultórico atravesado por un río con cascadas y rodeado por la selva en un extenso terreno.

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Surrealismo, magia y naturaleza

En este paraíso podrás ver una arquitectura fantástica que muestra 36 obras inspiradas en el cultivo de las orquídeas, la vegetación de la Huasteca Potosina y elementos sutiles del movimiento surrealista. En el jardín se encuentra un castillo, que visto desde lejos es inentendible y mucho menos lo es cuando se está adentro.

El mágico jardín es un conjunto de pasillos amplios y estrechos que corren sobre las laderas del monte o las riveras del río, provocando la sensación de que estamos en un laberinto. Hay pozas de agua, estructuras con formas orgánicas y una torre de tres pisos. Finalmente, la obra cumbre que Edward James legó a Las Pozas es un grupo de tres orquídeas de concreto gigante que hace homenaje a la flor que con tanto ahínco James protegió.

Edward James murió en 1984, pero logró hacer de Las Pozas un sitio cultural y artístico abierto a todo el público. Su misión principal para todo aquel que lo visite: unir al ingenio humano con la magia de la naturaleza.

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