El hijo llega a La Teatrería con una historia sobre depresión y suicidio adolescente. Conoce las reflexiones sobre esta interesante obra.
¿Cuántas veces le has preguntado a tu hijo cómo está y te ha respondido “bien”? ¿Y cuántas veces has dado por hecho que esa respuesta es suficiente?
En El hijo, la obra del dramaturgo francés Florian Zeller que se presenta en La Teatrería, un adolescente sale de casa todos los días con su mochila, pero nunca llega a la escuela. Sus padres creen conocerlo. Sin embargo, algo ocurre en su interior y ninguno sabe cómo ayudarlo.
La historia plantea una de las preguntas más difíciles para cualquier familia: ¿cómo reconocer que un adolescente está sufriendo cuando ni siquiera sabe explicar lo que siente?

Y no es un problema lejano. Según cifras preliminares del INEGI, México registró 8,709 muertes por suicidio durante 2025. Además, las personas de 15 a 29 años presentaron una tasa de 10.2 por cada 100 mil habitantes.
El hijo: cuando el amor de los padres no encuentra las respuestas
Dirigida por René Pereyra, la puesta en escena reúne a Marcus Ornellas, Emiliano Velarde, Alejandra Ambrosi y María Inés Pintado, para contar la historia de Nicolás, un adolescente que atraviesa una profunda crisis emocional.
Sus padres están separados y han construido vidas distintas. Sin embargo, cuando descubren que su hijo falta a la escuela, intentan encontrar una explicación.
Su padre cree que nuevas reglas y un cambio de ambiente pueden ayudarlo. Su madre reconoce que algo no está bien. Mientras tanto, Nicolás se siente cada vez más incomprendido.
Lo interesante de El hijo es que no presenta a una familia que no quiere ayudar, sino a una que no sabe cómo hacerlo.
La historia también llegó al cine en 2022, cuando el propio Florian Zeller dirigió El hijo (The Son), protagonizada por Hugh Jackman, Laura Dern, Vanessa Kirby y Anthony Hopkins.
En la película, Jackman interpreta a un padre que intenta recuperar la relación con su hijo adolescente mientras enfrenta las exigencias de su nueva familia.
Sin embargo, existe una diferencia interesante. Mientras el cine utiliza los primeros planos para acercarnos al dolor de los personajes, el teatro nos enfrenta directamente a sus silencios, discusiones y emociones.
Ambas versiones comparten una pregunta incómoda: ¿qué ocurre cuando el amor de los padres no basta para comprender el sufrimiento de un hijo?
Suicidio adolescente en México: las cifras que no podemos ignorar
El suicidio adolescente representa un problema de salud pública que exige atención. De acuerdo con un informe del INEGI publicado en julio de 2025, la tasa de suicidio entre adolescentes pasó de 4.3 a 5.1 por cada 100 mil habitantes entre 2017 y 2023.
Además, entre las adolescentes mujeres, la tasa aumentó de 3.2 a 4.6 durante ese periodo.
Los datos nacionales más recientes también muestran una tendencia preocupante: entre 2015 y 2025, la tasa general de suicidio en México pasó de 5.1 a 6.7 por cada 100 mil habitantes.
Sin embargo, detrás de estas cifras existen historias muy diferentes. La depresión, el acoso escolar, la violencia, el aislamiento y otros factores pueden aumentar el riesgo, aunque ninguno explica por sí solo todos los casos.
Por eso, El hijo nos recuerda que el sufrimiento adolescente no siempre aparece de la forma que los adultos esperan.
A veces se manifiesta como irritabilidad, cambios en el sueño, pérdida de interés o dificultades escolares. Y aunque estas señales no significan necesariamente que exista riesgo suicida, sí merecen atención cuando persisten.
¿Por qué los padres no siempre detectan la depresión adolescente?
Uno de los conflictos más interesantes de El hijo aparece cuando los adultos intentan resolver el problema de Nicolás desde su propia experiencia.
Creen que cambiar de casa, establecer nuevas rutinas o recuperar la disciplina puede ayudarlo. Pero la depresión no desaparece simplemente porque las circunstancias mejoren.
Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, la depresión adolescente puede afectar la manera de pensar, sentir, dormir, estudiar y relacionarse con otras personas.
Además, no siempre se presenta como tristeza evidente. Algunos adolescentes muestran enojo, cansancio constante o pérdida de interés por actividades que antes disfrutaban.
Por eso, los especialistas recomiendan escuchar sin minimizar las emociones y buscar una evaluación profesional cuando aparecen señales de alerta.
También destacan algo importante: preguntar directamente sobre pensamientos suicidas no provoca que una persona quiera quitarse la vida. Al contrario, puede abrir una conversación que facilite la búsqueda de ayuda.
En ese sentido, El hijo plantea una reflexión necesaria: los padres no necesitan tener todas las respuestas, pero sí reconocer cuándo necesitan apoyo para encontrarlas.
Una obra que incomoda porque podría ocurrir en cualquier familia
Florian Zeller, autor también de El padre y La madre, tiene una habilidad particular para convertir los conflictos familiares en preguntas que acompañan al espectador después de la función.
En El hijo, la tensión no depende de grandes acontecimientos, sino de aquello que los personajes dicen, callan o interpretan equivocadamente.
Además, la puesta en escena muestra cómo cada integrante de la familia enfrenta el sufrimiento desde un lugar distinto. Y eso evita reducir la historia a una búsqueda de culpables.
Porque la depresión adolescente no es consecuencia automática de una separación ni de un error de crianza. Se trata de una condición compleja en la que intervienen múltiples factores.
La obra tampoco ofrece una guía para prevenir el suicidio. Sin embargo, abre una conversación necesaria sobre la importancia de escuchar, reconocer señales de alerta y buscar ayuda profesional.
Y quizá esa sea su mayor virtud: recordarnos que preguntar cómo estás es importante, pero aprender a escuchar la respuesta lo es todavía más.
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El hijo. Para quienes buscan una obra de teatro intensa, con actuaciones que conmueven y una historia que invita a reflexionar sobre la depresión y el suicidio adolescente.
- Dónde: La Teatrería, Sala A, Tabasco 152, Roma Norte, CDMX.
- Funciones: Viernes a las 8:30 p.m., sábados a las 8:00 p.m. y domingos a las 6:00 p.m.
- Temporada: Hasta el 6 de diciembre de 2026.
- Duración: Aproximadamente 120 minutos.
- Boletos: $640 y $800, según localidad y disponibilidad, en taquilla y plataformas de venta de La Teatrería.
- También en streaming: Puedes ver la adaptación cinematográfica El hijo (2022), protagonizada por Hugh Jackman, en Prime Video.
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