Con motivo del Día Internacional de la Cerveza, conoce cinco beneficios respaldados por la ciencia y por qué los expertos insisten en que la moderación hace la diferencia.
Cada primer viernes de agosto se celebra el Día Internacional de la Cerveza, una de las bebidas más consumidas en el mundo. Aunque suele asociarse con reuniones y celebraciones, diversos estudios han encontrado que, cuando se consume con moderación, la cerveza también puede aportar algunos beneficios para la salud.
Eso sí, los especialistas son claros: estos posibles efectos positivos no justifican empezar a beber alcohol, ni compensan los riesgos asociados a un consumo excesivo.
1. Aporta vitaminas y minerales
La cerveza contiene pequeñas cantidades de vitaminas del complejo B, como ácido fólico, niacina y riboflavina, además de minerales como potasio, magnesio y silicio.
El silicio ha llamado especialmente la atención porque participa en la formación y mantenimiento de los huesos. La cerveza elaborada con cebada y lúpulo suele contener más de este mineral que otras bebidas alcohólicas.
2. Contiene antioxidantes naturales
El lúpulo y la cebada aportan compuestos fenólicos con capacidad antioxidante, similares a los que también se encuentran en alimentos como el té o algunas frutas.
Estos compuestos ayudan a combatir el estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular y diversas enfermedades. Sin embargo, la cantidad presente en la cerveza es menor que la que se obtiene mediante una alimentación rica en frutas y verduras.
3. Podría beneficiar la salud cardiovascular
Diversas investigaciones han observado que las personas que consumen alcohol de forma ligera o moderada presentan un menor riesgo de algunos eventos cardiovasculares en comparación con quienes beben en exceso.
La American Heart Association aclara que esta relación no significa que la cerveza proteja por sí sola al corazón y recuerda que hacer ejercicio, no fumar y mantener una dieta saludable tienen un impacto mucho mayor.
4. La cerveza sin alcohol también ofrece ventajas
Las versiones sin alcohol conservan buena parte de los polifenoles y otros compuestos del lúpulo y la cebada, pero eliminan prácticamente todos los riesgos asociados al etanol.
Algunos estudios incluso sugieren que la cerveza sin alcohol puede favorecer la hidratación después del ejercicio cuando se consume dentro de una estrategia adecuada de reposición de líquidos.
5. El secreto está en la moderación
El mayor beneficio que puede ofrecer la cerveza depende de cuánto se consuma.
La Organización Mundial de la Salud recuerda que no existe un nivel completamente seguro de consumo de alcohol, ya que incluso cantidades bajas aumentan el riesgo de algunos tipos de cáncer y otras enfermedades.
Por ello, si una persona decide beber cerveza, lo recomendable es hacerlo de forma ocasional, moderada y siempre evitando situaciones como conducir, el embarazo o el uso de ciertos medicamentos.
Disfrutar con responsabilidad también forma parte del brindis
El Día Internacional de la Cerveza puede ser una buena oportunidad para conocer más sobre esta bebida y su historia.
La evidencia científica muestra que contiene compuestos interesantes y que un consumo moderado se ha asociado con algunos beneficios. Sin embargo, los expertos coinciden en que una alimentación equilibrada, la actividad física y otros hábitos saludables siguen siendo mucho más importantes para cuidar la salud.
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