¡Sonríe! Cómo aumentar la alegría en tiempos de coronavirus

¡Sonríe! Cómo aumentar la alegría en tiempos de coronavirus

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Te invitamos a lograr que la alegría se encuentre presente en todos los días de tu vida, a pesar de lo que ocurra en el exterior. ¡Sonríeee!

Según la Real Academia Española, la alegría “es un sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores”. La risa, la efusividad, las muestras de cariño, todo esto suma al momento de sentirnos alegres.

Lo más increíble de este sentimiento es que se contagia, y si bien es efímero, se queda en nuestra mente como un estímulo que nos motiva a continuarla persiguiendo. Porque, ¿quién no quiere sentirse alegre por lo menos una vez al día?

En tiempos pandémicos, nadie niega que es difícil lograr que la alegría se presente en nuestra vida diaria. Sin embargo, hay ciertos trucos que pueden ayudarnos a ejercitar la alegría de manera sencilla y casi sin que nos percatemos del esfuerzo.

Somos lo que comemos

Okinawa, una isla tropical en Japón, es uno de los sitios donde las personas viven más de 100 años de manera plena (y con alegría). Para lograrlo, consumen 10 porciones de frutas y verduras orgánicas al día. Esta última característica provoca que tengan mayores cantidades de fitoquímicos y antioxidantes, los cuales evitan la inflamación de las células.

Además, su dieta está basada en 80% vegetales y 20% proteína animal. Todo libre de hormonas y crueldad animal, pues todo se produce en granjas. Así, nutrientes como vitamina B, vitamina C, calcio, magnesio, zinc, fósforo y betacaroteno forman parte de su alimentación diaria, lo cual evita enfermedades como diabetes, problemas cardiacos y, ojo: depresión y cambios hormonales, que generalmente provocan que la alegría desaparezca de nuestra vida.

Ejercicio diario

Los ejercicios aeróbicos, como correr, nadar, andar en bicicleta, caminar y bailar resultan ideales. Esto debido a que incrementan la circulación sanguínea al cerebro y tienen influencia en el hipotálamo, que controla el estrés. Además, ejercitarnos ayuda a las funciones del sistema límbico (responsable de estar de buen o mal humor).

Ahora, con el coronavirus resulta complicado acudir al gimnasio, pero hacer ejercicio en casa es esencial. Los pequeños desafíos que ocasiona ejercitarnos —lograr esa pose de yoga nueva, romper un récord de velocidad al correr— nos hacen sentir mejor con nosotros mismos. Además, debido al shot de adrenalina, oxitocina y serotonina que provoca, el deporte mejora nuestra salud mental; reduce la ansiedad, la depresión y el mal humor. Aumenta, por otra parte, nuestra autoestima, y nos mantiene más ágiles y, por ende, alegres.

Encuentra tu “Ikigai”

Según la cultura de Okinawa, es importante en esta vida tener un propósito en la vida, al cual ellos nombran “ikigai”. Esto significa darle un sentido a tu vida más allá de los problemas actuales. Lo importante es recordarte a ti mismo dicho propósito a diario, quizá en la mañana, antes de empezar. Puede ser por medio de una meditación, en la cual te des cuenta de que eres más grande que tus problemas y que eres más fuerte que esto.

Adopta una mascota

Al jugar con tu mascota, ya sea gato o perro, tu cerebro tiene un aumento de oxitocina, se estimula la producción de serotonina y la dopamina, al mismo tiempo que el cortisol se disminuye. Todas esto ayuda a disminuir al estrés a incrementar la sensación de alegría.

Desconéctate de las noticias (negativas)

En lugar de centrarte en todo lo malo que está ocurriendo en el mundo, antes de dormir céntrate en lo bueno que hay a tu alrededor. La coach Natalia Calvet recomienda hacer esto todas las noches: “Anota o piensa en tres cosas buenas que te han pasado durante el día. Otro es que, cada día, al levantarse, dediques cinco minutos a visualizar el día en positivo, con todo lujo de detalles. Imagínate teniendo un día fabuloso en el trabajo, jugando con tus hijos, cenando tranquilamente…”. Agradecer es una manera de cambiar el chip que traemos en el cerebro y programarnos hacia el camino de la alegría.

No te fijes demasiado en los demás

Ahorita, debido al covid-19, todo mundo anda con la cabeza en otra parte, así que es importante no tomarnos nada a nivel personal. Es decir, si alguien llega tarde a un Zoom, si tu pareja no te prepara la cena, si tu roomie está de mal humor, no lo vivas como una ofensa, sino como algo que no tiene que ver contigo. Respira, toma distancia y ¡suelta rencores!

Olvídate de criticar

Con las redes sociales, es sumamente tentador enfocarnos en todo lo que los demás hacen: si salen de casa, si usan o no cubrebocas o si postean puras selfies. En lugar de centrarte en ello, recuerda, primero, que cada quién está lidiando con esto como puede. Y segundo, que no tiene que ver contigo. Céntrate en ti, en estar bien y en proteger a los tuyos.

Sé paciente contigo mismo

En la pandemia, nos cuestionamos con frecuencia: ¿lo estaré haciendo bien? Sentimos que estamos cansados en momentos, y sin ganas de nada. Mientras unos suben en redes que “han leído cuatro libros, hecho diez horas de ejercicio y bajado 20 kilos”, hay días en que tu mayor logro es hacer ese panqué de plátano (y comértelo). ¡Y se vale!

Haz lo que más te gusta

¿Te encanta ver Grey’s Anatomy? ¡Vas! ¿Disfrutas hacer mil reuniones de Zoom con tus amigos? ¡También! ¿Pasear a tu perro escuchando lo nuevo de Taylor Swift te pone de buenas? No lo dejes de hacer a diario. Destina por lo menos una hora diaria para hacer algo que te gusta, que sea tu momento y que sepas que aun en los días más difíciles, puedes tener un espacio para ti.

Escucha música que te genere alegría

No tiene que ser música ultrafeliz, sino que a ti te ponga de buenas. De acuerdo con varias investigaciones, hacerlo promueve el bienestar: te hace olvidar el dolor, los problemas, y centrarte en cantar y en bailar (si lo amerita).

Si no tienes ni idea de qué escuchar, te dejamos estas 10 canciones que te harán más feliz.

Desahógate

¡Se vale llorar! Tal como ocurre en Intensa-mente, de Pixar, al momento de dejar que las emociones negativas fluyan, de manera proporcional te sentirás con más alegría después. “Llorar ayuda a levantar el espíritu de las personas y los hace sentir mejor. Además, libera el dolor, genera oxitocina y endorfinas que mejoran el humor”, dice un estudio de Medical News Today.

¿Qué esperas para incrementar la alegría en tu vida?