Donar tu ADN podría salvar a personas con enfermedades terminales

Donar tu ADN podría salvar a personas con enfermedades terminales

Los laboratorios médicos están reclutando benefactores que donen su ADN para encontrar soluciones a muchas enfermedades. Mira cómo funciona.

Estudiar el ADN de las personas puede ayudar a sanar enfermedades sin cura, de acuerdo con investigaciones recientes. Así como lo lees: el cáncer, el Sida y otras enfermedades podrían tener una solución, de estudiarse su comportamiento genético.

Desde hace años, algunos científicos han ido descubriendo que si investigaban las modificaciones o alteraciones que existían en el ADN de las personas con ciertas enfermedades, entonces podrían diseñar medicamentos que trataran esos malestares de forma preventiva.

Incluso si actualmente no existen tratamientos que erradiquen por completo este tipo de enfermedades (como el cáncer o el Alzheimer), con los años se han ido desarrollando opciones que al menos permiten a las personas aminorar los síntomas y vivir una mejor vida.

Donar tu ADN a la ciencia podría ayudar a que laboratorios desarrollen nuevos medicamentos o tratamientos a enfermedades, un proceso que generalmente lleva años. Y mucho dinero.

Para donar tu ADN, existen espacios específicos para estos fines, generalmente llamados Bancos de ADN (te recomendamos revisar las opciones en tu país).

El ADN se toma de muestras biológicas como sangre, saliva u orina. Generalmente, el donante rellena un cuestionario epidemiológico, que recoge información relevante sobre su estado general de salud, hábitos de vida, datos genealógicos y demográficos.

Toda esta información es esencial para poder utilizar las muestras en proyectos de investigación biomédica.

Créelo: tu ADN puede ayudar a curar enfermedades

El ADN de las personas puede ayudar a sanar enfermedades sin cura porque permite la investigación que busque los orígenes de este tipo de enfermedades, así como el registro de sus síntomas, para desarrollar medicamentos para cada caso.

De hecho, en la historia de la medicina, muchos de los grandes descubrimientos se hicieron por casualidad, ya que algunas personas encontraban formas de reducir su dolor y luego las farmacéuticas imitaban el método.

Aunque nadie sabía muy bien cómo funcionaban las medicinas, lo cierto es que ayudaban a las personas. Por eso es que ahora confiamos en los estudios y en los medicamentos que nos receta nuestra doctora de cabecera

Como ya sabes, el ADN contiene mucha información sobre nosotros, como especie. Si los científicos contaran con muchos tipos de genes, podrían compararlos entre sí para identificar más fácilmente algunos patrones.

Por ejemplo, si estudian a muchas personas que tienen diabetes, podrían analizar si existen algunos rasgos en común en su genética que podrían estar relacionados con el hecho de que tengan en común la manifestación de esa enfermedad.

Entonces, la ciencia médica podría concluir que las personas con determinada composición genética son más propensas a tales o cuales enfermedades.

Hacia el desarrollo de nuevos y mejores tratamientos

La idea de que dones tu hermoso ADN a la ciencia es que los laboratorios puedan crear mejores tratamientos contra las enfermedades que hoy terminan con la vida de miles o hasta millones de personas.

Pero esto es lo ideal, por supuesto. Estas investigaciones requieren algo más que el ADN de millones de personas, sino también cuantiosos recursos económicos. Y nada garantiza que se llegue a una solución para las enfermedades.

Cuando no sea posible desarrollar un nuevo medicamento, un camino sería tratar de encontrar tratamientos ya existentes que alivianen el dolor.

Por ejemplo, cuando la composición del ADN de una enfermedad incurable se asocie a otras enfermedades que sí tienen cura, se podría experimentar con dichos mismos medicamentos y ver si tienen un efecto similar.

Otra opción es encontrar similitudes genéticas de enfermedades que se trataron con menos éxito en el pasado y probar si en esta ocasión aquellos medicamentos funcionan. No sería la primera vez que pasa, ¿verdad?

Cualquiera de los métodos que se aproveche, los investigadores necesitan muchas muestras de ADN para lograrlo, así como historiales de enfermedades de muchas personas. ¿Te sumarías a donar tu ADN?

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