¿No dejas de trabajar ni en vacaciones? Esto es lo que le haces a tu cerebro

¿No dejas de trabajar ni en vacaciones? Esto es lo que le haces a tu cerebro

Si eres de los que tiene que trabajar hasta en vacaciones, te tenemos esta información: le estás restando vida a tu cerebro.

Ya viene diciembre y para muchos es época de vacaciones, pero para otros son días de trabajo. No eres el único y probablemente ya lo consideramos algo normal. Lo que no sabes es que trabajar en vacaciones trae consecuencias a tu salud mental de muchas formas.

Todos sabemos que el horario en los trabajos no está escrito en piedra. Hay días en los que puedes salir mucho más tarde de lo que esperas y a veces te puede tocar terminar algunos pendientes durante el fin de semana.

Es por esto que las vacaciones son sagradas y debes respetarlas, de lo contrario puedes acabar con burnout, frustración y más estrés del que puedes manejar.

Tomar vacaciones es importante. No significa que no te guste tu trabajo o que no estés comprometido con tu equipo. Significa que sabes que eres humano y que necesitas tiempo para descansar y despejarte.

Pero ¿qué pasa cuando trabajas en vacaciones porque no tienes o no te dan otra opción porque tu responsabilidad no te lo permite? O peor aún, cuando tú no te lo permites.

¿No dejas de trabajar ni en vacaciones? Esto es lo que le haces a tu cerebro

¿Es tan malo trabajar en vacaciones?

De acuerdo con un estudio de Allstate y el National Journal, en Estados Unidos 25% de la población debe trabajar durante la temporada de vacaciones. Y eso tiene consecuencias.

Las temporadas de vacaciones y fiestas, como la Navidad, pueden ser estresantes. Y los pensamientos negativos que se presentan cuando tienes que trabajar mientras el resto del mundo se divierte y celebra pueden aumentar el problema.

La American Psychological Association dice que un 38% de las personas experimenta más estrés durante las fiestas.

«Hay una imagen concreta que tiene de las vacaciones que se refuerza en la televisión, que este es el momento para pasar con su pareja, su familia o sus hijos», dijo a USA Today la Dra. Lata McGinn, profesora de psicología en la Universidad Yeshiva y cofundadora de Cognitive and Behavioral Consultants.

«Y si no eres parte de eso … entonces eso puede generar sentimientos de desesperación y soledad en las personas».

De entrada, te da FOMO (o miedo a perderte algo), que es más real de lo que crees. Esto se conoce como Privación Relativa, que significa que se llega a creer que una persona está en una mala posición. O recibe un trato injusto a comparación de otras personas, lo que aumenta el enojo y el resentimiento.

Y eso no es todo, no tener tiempo de vacaciones también genera una falta de balance entre la vida personal y el trabajo. Esto te lleva al burnout y a la fatiga, que tiene consecuencias tanto mentales como físicas (un estudio dice que aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiacas).

Además de que trabajar todo el tiempo (incluido trabajar en vacaciones) tiene como consecuencias daños en las relaciones con amigos, pareja, familia y hasta con los hijos.

Otras consecuencias

Malissa Clark, profesora asociada de psicología industrial y organizacional en la Universidad de Georgia, explicó a USA Today que, cuando un empleado es obligado a trabajar en las vacaciones (cuando no es estrictamente necesario), se rompe una especie de “contrato psicológico” que existe entre los jefes y sus equipos.

Este es un concepto creado en los años 80 y se refiere a que los empleados esperan ser recompensados por su trabajo. Pero no solo con dinero o promociones, sino también con tiempo libre.

Si eso se pierde, entonces comienza a bajar el compromiso, el nivel de satisfacción e incluso la productividad.

No siempre puedes evitar trabajar en vacaciones. Hay situaciones extraordinarias y atenuantes que hay que tener en cuenta, sin embargo, si quieres evitar tener todos esos problemas, entonces los expertos proponen la aceptación radical.

¿No dejas de trabajar ni en vacaciones? Esto es lo que le haces a tu cerebro

Deja de pensar en que es una tortura, que te gustaría estar haciendo otras cosas o que los demás se están divirtiendo, teniendo un enfoque más positivo hacia la situación que está fuera de tu control.

Lo que te causa el estrés, el burnout y la frustración es estar peleando contra la idea de que deberías estar disfrutando. Así que es mejor ser positivo, aprovechar las horas de trabajo y aprender a disfrutar los momentos libres, aunque sean cortos.

Suscríbete aquí a nuestro newsletter semanal y recibe buenas noticias directamente en tu correo electrónico.

También lee: Amor o apego: aprende a mejorar tus relaciones, según estos especialistas