El caso Dave Chapelle: 3 cosas que Netflix aún debe aprender sobre diversidad

El caso Dave Chapelle: 3 cosas que Netflix aún debe aprender sobre diversidad

El más reciente especial de comedia del actor Dave Chapelle le está costando caro a Netflix. ¿Será que aprenderá la lección?

A estas alturas, tal vez ya has escuchado sobre el polémico comediante Dave Chapelle, que ha hecho varios especiales de stand-up para Netflix. El más reciente de ellos, The Closer, ha dado demasiado de qué hablar, y no para bien.

Dave Chapelle siempre se ha caracterizado por agredir a las mujeres en sus shows, particularmente a colectivos feministas, así como a las personas trans y otros miembros de la comunidad LGBT+. En cambio, es un defensor de los derechos de las personas afroamericanas como él.

Pero The Closer (el que se anunciaba ya como el último especial de esta saga de shows producidos por Netflix) fue unos cuantos pasos más lejos: lo que antes se sugerían como burlas a las feministas y a las personas LGBT+ en este especial se declaran como odio, en sus propias palabras.

Así comenzó la polémica sobre Dave Chapelle y Netflix

Esta vez, la controversia en torno a Dave Chapelle no surgió fuera de Netflix, sino al interior de las oficinas. Primero, se rumoró que dos empleados habían irrumpido en una junta donde se encontraba el CEO de la compañía, y que en consecuencia Netflix los había despedido.

Aunque Netflix dijo públicamente que los despidos eran mentira, un grupo de empleados confirmó que una empleada trans, Terra Fields, y al menos otras dos personas sí habían sido suspendidas debido a que filtraron detalles sobre el especial de Dave Chapelle en sus cuentas personales de Twitter.

Como consecuencia, varios empleados de Netflix se han manifestado durante varios días afuera de las oficinas, en California.

Por otro lado, varias celebridades que participan en los shows de Netflix también expresaron su repudio al especial de Dave Chapelle. Entre ellas se encuentran Elliot Page, Dan Levy (actor de la serie Schitt’s Creek) y Jonathan Van Ness (del show Queer Eye).

A todo este problema reputacional, Netflix no ha respondido de la forma esperada. Hasta donde sabemos, no se ha pronunciado ni sobre las protestas ni sobre las amenazas de las celebridades de abandonar la plataforma de contenidos.

Las lecciones para Netflix del affair Dave Chapelle

Debido al caso de Dave Chapelle, creemos que Netflix todavía debe trabajar en al menos tres aspectos para fortalecer su libertad de expresión.

1. La libertad de expresión tiene límites

Aunque nos encanta Netflix porque es una de las empresas más comprometidas con la diversidad (de hecho, este año lanzaron su primer reporte de diversidad), lo cierto es que especiales como el de Dave Chapelle son una señal de que el mensaje todavía no está claro dentro de la compañía: transgredir los derechos de las minorías no es «libertad artística», como defiende el CEO de la empresa.

Eso es exactamente lo que sucede con el especial de Dave Chapelle. Decir en tono de broma que se considera parte de los TERF (grupo en contra de los derechos de las personas trans) o bromear sobre feminicidios no debería considerarse libertad de expresión, sino discursos de odio.

2. Congruencia

Una de las misiones de Netflix desde 2019 es que cada uno de sus contenidos propios tenga al menos un personaje LGBT+ y una persona de una etnia diferente a la hegemónica, es decir, personas blancas. Si vemos los contenidos de los dos últimos años, parece ser que la empresa sí ha cumplido con su propósito.

Pero a la par, libera contenidos que contradicen absolutamente toda su filosofía, como es el caso de los documentales de Dave Chapelle.

Netflix debe tener un control más fuerte sobre los contenidos que sube a su plataforma, pues no es la primera vez que algo así sucede. Incluso en producciones internacionales, como es el caso de México, aún se reproducen estereotipos de lo más vergonzosos.

3. La diversidad empieza desde adentro

Está clarísimo que no una, sino muchas personas, autorizaron la publicación del programa, lo cual nos dice mucho sobre la falta de sensibilidad que puede haber entre los propios empleados de Netflix.

Cuando tu equipo de empleados no tiene la capacidad de detectar estos posibles riesgos reputacionales, es momento de darles una buena capacitación y jornadas de sensibilización sobre derechos humanos.

Esperemos que Netflix recapacite sobre el especial de Dave Chapelle. Pero, más allá de eso, esperamos que la compañía aprenda las lecciones de no tener los filtros adecuados en sus contenidos.

De lo contrario, puede ser que en un futuro no muy lejano Netflix deje de ser sinónimo de diversidad y diversión.

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