En Japón los gatos “firman” su contrato de adopción. Así funciona la curiosa iniciativa

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En Japón los gatos “firman” su contrato de adopción.  Así funciona la curiosa iniciativa

En un refugio de Japón, los gatos también “firman” su contrato de adopción con la huella de su pata. Te contamos cómo surgió esta iniciativa y si existe en otros países.

Adoptar un gato implica papeleo. Sin embargo, en un refugio de Japón hay un detalle que ha conquistado las redes sociales: el nuevo integrante de la familia también “firma” el contrato.

En lugar de una firma tradicional, el felino deja la huella de una de sus patas sobre el documento. Así, se convierte en el protagonista de un proceso de adopción tan simbólico como enternecedor.

Una huella que hace oficial la adopción

La iniciativa surgió en una protectora japonesa dedicada al rescate de gatos. Antes de que el animal llegue a su nuevo hogar, los cuidadores colocan tinta no tóxica en una de sus almohadillas para estampar su huella junto a la firma del adoptante.

El objetivo no es darle un valor legal a la marca del gato, sino crear un recuerdo único que simbolice el inicio de una nueva vida para el animal y su familia.

Las imágenes del proceso se volvieron virales en redes sociales. Miles de personas destacaron el ingenioso gesto para celebrar la adopción responsable.

¿Es una regla en todo Japón?

Hasta ahora, no existe una ley japonesa que obligue a los gatos a “firmar” contratos de adopción. Ni todos los refugios realizan este procedimiento. Se trata de una iniciativa impulsada por una organización de rescate en particular. Esta decidió convertir la huella del felino en un detalle conmemorativo.

¿Se hace en otros países?

La respuesta corta es no. Sin embargo, algunos refugios de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia incluyen la huella del animal en certificados o recuerdos para la familia adoptante, pero se trata de un gesto simbólico y no forma parte del contrato legal.

En la mayoría de los países, el proceso de adopción se formaliza con la firma del nuevo responsable, el historial veterinario del animal y su identificación mediante microchip cuando corresponde.

Mucho más que un trámite

Especialistas en bienestar animal coinciden en que la adopción responsable no depende de una firma, sino del compromiso que asume la persona para ofrecer alimentación, atención veterinaria, enriquecimiento ambiental y un hogar seguro durante toda la vida del animal.

Aun así, la pequeña huella estampada en el contrato ha logrado algo importante: recordar que detrás de cada adopción hay un nuevo comienzo para un gato que espera una segunda oportunidad.

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