La Tierra es plana, el coronavirus es un arma… ¿Por qué las teorías de la conspiración nos resultan tan atractivas?

La Tierra es plana, el coronavirus es un arma… ¿Por qué las teorías de la conspiración nos resultan tan atractivas?

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Las teorías de la conspiración han sido atractivas y hasta adictivas desde siempre, pero la fascinación por ellas parece haber crecido durante la pandemia.

Las teorías de la conspiración han acompañado a la humanidad desde hace miles de años. Todo el tiempo, durante todos los tiempos, sus narrativas se van actualizando según los problemas del momento. Que estamos gobernados por una élite de reptiles disfrazados de humanos, que la tierra es plana y está hueca y hasta hay quienes dicen que los Beatles nunca existieron. Las teorías de la conspiración son tan atractivas como adictivas. Y durante la pandemia han crecido como la espuma.

Ya hemos escuchado que el nuevo coronavirus es un arma biológica y que las vacunas servirán para controlar nuestras mentes, entre otras muchas teorías que incluyen que el virus y la enfermedad que provocan ni siquiera existen, pero ¿por qué somos tan proclives a generar, creer y reproducir estas informaciones?

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Las teorías de la conspiración son adictivas porque nos ayudan a sentir control

Karen Douglas es una psicóloga social que estudia la creencia en complots desde la Universidad de Kent. En entrevista con el New York Times explicó que las teorías de la conspiración son adictivas porque “prometen satisfacer ciertas motivaciones psicológicas que son importantes”.

Estas motivaciones, a decir del reportaje, son dominar los hechos, tener autonomía sobre el bienestar propio y una sensación de control. Con el nuevo coronavirus convirtiéndose en una pandemia, muchas veces es más fácil creer que los gobiernos lo crearon para vacunarnos y controlarnos (¿más?) que a que un virus existe en la naturaleza y, a veces, como nos demuestra la historia, llega al cuerpo humano. Siendo animales gregarios, contagiarnos de un virus es sencillísimo. Pero es tan real que para muchos es algo inverosímil y crear un mito propio hace sentir más control que toda la información que existe en los medios.

En el mismo reportaje del NYT, Snopes —una plataforma dedicada a verificar información— confesó que su equipo está abrumado por todas las informaciones falsas que la gente comparte sobre la pandemia. “Estamos ante montones de personas que, afanadas por encontrar consuelo, empeoran las cosas al compartir desinformación (que en ocasiones es peligros).

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