¿Por qué hace calor en verano? La explicación científica que te dará de qué hablar

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¿Por qué hace calor en verano? La explicación científica que te dará de qué hablar

Aunque muchos creen que es porque nos acercamos más al Sol, la ciencia demuestra que la respuesta está en la inclinación de nuestro planeta.

Si alguien te preguntara por qué hace más calor en verano, ¿qué responderías? Aunque parezca una pregunta sencilla, una investigación realizada por la Escuela de Posgrado en Educación de la Universidad de Harvard encontró que muchas personas, incluidos estudiantes universitarios, recurren a una explicación equivocada: creen que en verano la Tierra está más cerca del Sol.

La realidad es mucho más interesante y tiene que ver con la forma en que nuestro planeta está inclinado mientras gira alrededor del Sol.

El error más común

La idea de que las estaciones dependen de la distancia entre la Tierra y el Sol parece lógica. Si estamos más cerca, hace calor; si estamos más lejos, hace frío.

Sin embargo, los científicos llevan décadas señalando que esa explicación no coincide con lo que realmente ocurre. De hecho, Harvard ha utilizado esta pregunta como ejemplo de cómo las personas construyen “intuiciones científicas” que parecen correctas, pero contradicen la evidencia.

La inclinación de la Tierra es la verdadera protagonista

La Tierra gira alrededor del Sol con una inclinación de aproximadamente 23.5 grados respecto a su órbita.

Gracias a esa inclinación, durante una parte del año el hemisferio norte queda orientado hacia el Sol. Esto provoca dos efectos importantes:

  • Los rayos solares llegan de forma más directa.
  • Los días duran más horas.

Como consecuencia, el suelo recibe más energía durante más tiempo y las temperaturas aumentan. En invierno sucede exactamente lo contrario: los rayos llegan con un ángulo más inclinado y los días son más cortos, por lo que la superficie terrestre se calienta menos.

El dato que rompe el mito

Aquí viene lo más curioso. La Tierra alcanza su punto más alejado del Sol, conocido como afelio, durante los primeros días de julio, justo cuando el hemisferio norte vive el verano.

En cambio, a principios de enero ocurre el perihelio, cuando nuestro planeta está más cerca del Sol… y, aun así, es invierno para países como México, Estados Unidos o España.

Entonces, ¿la distancia al Sol no influye?

Sí influye, pero mucho menos de lo que imaginamos. La órbita terrestre no es un círculo perfecto, sino una elipse. Eso hace que la distancia al Sol cambie ligeramente a lo largo del año, pero esa variación es pequeña comparada con el efecto que produce la inclinación del eje terrestre.

Lo que realmente determina las estaciones es cuánta energía solar recibe cada hemisferio y durante cuántas horas al día.

¿Por qué seguimos creyendo algo que no es cierto?

Los investigadores de Harvard explican que nuestro cerebro suele preferir explicaciones sencillas e intuitivas antes que procesos más complejos.

Pensar que “más cerca significa más calor” resulta lógico porque así funcionan muchas experiencias cotidianas. Sin embargo, la naturaleza no siempre sigue esa intuición.

Por eso, incluso personas con educación científica pueden conservar este tipo de ideas erróneas durante años.

Una lección que va más allá del verano

Comprender por qué existen las estaciones no solo ayuda a entender el clima. También recuerda que la ciencia muchas veces desafía aquello que parece obvio.

La próxima vez que escuches que el verano ocurre porque la Tierra está más cerca del Sol, ya tendrás la respuesta: el verdadero responsable es un pequeño ángulo de 23.5 grados que cambia la forma en que recibimos la luz solar.

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