Esterilizar a tu mascota tiene beneficios reales: reduce riesgos de ciertos cánceres y ayuda a disminuir camadas no planeadas, entre otros.
Esterilizar a tu mascota no es solo un “tema de camadas”. Es una decisión de bienestar que puede prevenir enfermedades, mejorar ciertas conductas relacionadas con el celo y, de paso, hacer más fácil la vida diaria en casa. Además, cuando se hace con orientación veterinaria y en el momento adecuado,suele traer beneficios que se notan con el tiempo: menos riesgos de urgencias, menos estrés y una vida más estable para tu perro o tu gato. Ahora sí, vamos a lo importante:lo que cambia en su salud y en su calidad de vida.
1) Reduce riesgos de enfermedades graves
Esterilizar no es solo “para que no tenga crías”. En hembras, la cirugía elimina el riesgo de cáncer de útero y ovarios y previene la piometra, una infección uterina potencialmente mortal.
Y ojo al dato: estudios citados por centros veterinarios reportan que alrededor de 19% de hembras sin esterilizar puede desarrollar piometra antes de los 10 años (y en algunas razas el riesgo sube mucho más).

2) Puede bajar mucho el riesgo de tumores mamarios
En perras, el momento importa. Estudios señalan que el riesgo estimado de tumores mamarios es de 0.5% si se esteriliza antes del primer celo, 8% después del primero y 26% después del tercero.
Traducción: no es “todo o nada”, pero esterilizar temprano puede marcar una diferencia grande.
3) En machos, elimina cáncer testicular y ayuda en problemas de próstata
La castración elimina el riesgo de cáncer testicular y puede reducir ciertos trastornos prostáticos. Además, la recomendación ideal no es “una edad universal”: asociaciones veterinarias enfatizan que el mejor momento depende del tamaño, raza y estilo de vida.
4) Mejora conductas que ponen en riesgo su vida
Después de esterilizar, muchas mascotas dejan de vagar tanto, disminuye el impulso de escaparse buscando pareja y suele bajar el marcaje con orina en algunos casos. Eso se traduce en menos probabilidades de accidentes, peleas o extravíos.
Busca lugares responsables y seguros
Esterilizar es una decisión que suma por muchos frentes: previene enfermedades serias, puede reducir riesgos de ciertos cánceres, evita problemas hormonales que se vuelven urgencia y mejora la calidad de vida en casa. Eso sí, el “cuándo” importa, así que vale la pena hablar con tu veterinario para elegir el mejor momento según la edad, raza y tamaño.
Y un punto clave: realiza el procedimiento en clínicas veterinarias formales, con profesionales certificados y condiciones seguras. Una buena valoración previa, anestesia adecuada y seguimiento postoperatorio marcan la diferencia en la recuperación. Esterilizar no es solo una cirugía, es un acto de cuidado responsable que, bien hecho, puede regalarle a tu mascota años más sanos y tranquilos.
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