La IA no crea bebés: automatiza partes del laboratorio de fertilización in vitro. Te contamos qué es AURA y de qué va este avance.
La frase suena futurista, pero va así: la inteligencia artificial no “hace” bebés. Lo que está pasando es que algunos laboratorios están usando robots y software con IA para automatizar una parte muy delicada de la fertilización in vitro (FIV). La idea es simple: que el proceso sea más preciso y más parejo, sin depender tanto del pulso y la experiencia de una sola persona.
Primero lo básico: ¿qué parte se automatiza?
En muchos tratamientos de FIV se usa una técnica llamada ICSI, donde el equipo de laboratorio inyecta un solo espermatozoide dentro del óvulo para ayudar a que ocurra la fertilización. Es un trabajo milimétrico. Aquí es donde entra AURA.
¿Qué es AURA?
AURA es una plataforma que conecta estaciones de trabajo con automatización y algoritmos para ejecutar procesos del laboratorio de FIV. La empresa detrás (Conceivable Life Sciences) explica que su sistema automatiza más de 200 procesos del laboratorio para mejorar consistencia y reducir errores.
¿Cómo se producen los bebés nacidos con IA?
En un caso clínico publicado, el sistema automatizó 23 pasos que normalmente hace un embriólogo durante la microinyección de ICSI, con control digital (incluso remoto) del procedimiento. En pocas palabras: el sistema ayuda a hacer el “trabajo fino” de forma más estandarizada.
¿Y sí nació un bebé con este método?
Lo que se reportó fue un nacimiento después de usar un sistema de ICSI totalmente automatizado/digital en un caso clínico. En ese intento, el sistema logró fertilización normal en 4 de 5 óvulos asignados a la automatización (y el grupo manual fertilizó 3 de 3). Luego, transfirieron un embrión y el embarazo llegó a término.
Ojo: esto no significa que “ya cambió la medicina”. Significa que la automatización ya logró un resultado clínico real, y ahora toca probarlo en más casos.
Bebés nacidos con IA: ¿Hacia dónde va la humanidad?
Porque ICSI es un procedimiento donde los detalles importan. Si automatizar ayuda a que el proceso sea más consistente, podría traducirse en:
- Menos variación entre laboratorios.
- Menos errores humanos por fatiga.
- Y, en el futuro, procesos más escalables.
Pero aquí viene la parte importante: todavía falta evidencia en grande. Un caso exitoso abre la puerta, pero no cierra el debate.

Evolución de los laboratorios
AURA representa el intento de llevar la FIV a una etapa más automatizada, donde robots e IA ayudan a ejecutar pasos críticos con más control para lograr bebés nacidos con IA. Es un avance que suena enorme porque lo es… pero por ahora sigue en fase temprana y necesita más resultados para volverse algo común.
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