Uber se alía con Nvidia para escalar su red de taxis autónomos a partir de 2027. Te explicamos claramente lo que anunció.
Uber quiere dejar claro que su futuro también pasa por los taxis sin conductor. La compañía anunció una alianza con Nvidia para expandir una red global de vehículos autónomos de nivel 4, es decir, autos capaces de operar sin intervención humana en zonas y condiciones específicas. Según ambas empresas, el despliegue a gran escala arrancaría en 2027.
La noticia sí marca un paso importante. Pero también conviene ponerla en contexto. Uber no dijo que vaya a fabricar sus propios autos autónomos. Su estrategia es otra: apoyarse en socios tecnológicos y fabricantes para llevar esos robotaxis a su plataforma. Nvidia aportará la arquitectura de cómputo, software e infraestructura de inteligencia artificial; Uber, por su parte, pondrá su red, su app y su operación de movilidad.
Qué anunció exactamente Uber con Nvidia
Lo anunciado entre Uber y Nvidia se centra en escalar una red “level 4-ready”, preparada para autonomía de nivel 4. Para eso usarán la plataforma NVIDIA DRIVE AGX Hyperion 10 y el software DRIVE AV, diseñados para flotas autónomas y robotaxis. Nvidia también dijo que esta alianza podría ayudar a Uber a crecer su flota global autónoma hasta 100 mil vehículos con el tiempo, a partir de 2027.
Qué gana Uber con esta jugada
Uber lleva tiempo evitando construir toda la tecnología por su cuenta. En vez de apostar por un solo sistema, se ha inclinado por sumar socios. Esa estrategia le permite combinar distintas soluciones autónomas dentro de su plataforma y avanzar más rápido en varios mercados al mismo tiempo. En febrero de 2026, incluso presentó Uber Autonomous Solutions, una división pensada para ayudar a socios de vehículos autónomos con infraestructura, experiencia de usuario y operación de flotas.
La ventaja para Uber es clara: si los robotaxis despegan, la empresa quiere ser la puerta de entrada para pedirlos, aunque no diseñe el software de conducción ni fabrique el vehículo. Y ahí Nvidia entra como pieza clave, porque su tecnología sirve como base para desarrollar y validar flotas autónomas a gran escala.
Lo que todavía falta resolver
La promesa suena ambiciosa, pero todavía hay retos por delante. Los robotaxis dependen no solo de la tecnología, sino también de pruebas en el mundo real, regulación local, seguridad operativa y aceptación del público. Además, el propio nivel 4 no significa que el auto pueda circular sin límites: funciona en áreas y condiciones definidas.
Por eso, aunque el anuncio de Uber y Nvidia sí es relevante, todavía estamos frente a una carrera de largo aliento. La industria avanza, pero el despliegue masivo sigue dependiendo de que esas pruebas se conviertan en servicios confiables, seguros y rentables.
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