La ciencia revela cinco hábitos sencillos que pueden ayudarte a incrementar tu felicidad y sentirte mejor. ¡No te pierdas ninguna y aplícalos!
Cada 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, una fecha impulsada por la ONU para recordar que el bienestar emocional también es un objetivo importante para las personas y las sociedades. Y aunque esta emoción puede parecer algo abstracta, la ciencia ha identificado hábitos concretos que pueden ayudar a incrementar la felicidad.
Estudios en psicología positiva y neurociencia han encontrado que ciertas acciones cotidianas pueden influir en nuestro estado de ánimo, nuestras relaciones y nuestra percepción de bienestar. Estas son cinco que la ciencia respalda:
Practicar la gratitud
Diversas investigaciones del psicólogo Robert Emmons, de la Universidad de California, han encontrado que las personas que practican la gratitud con regularidad —por ejemplo, escribiendo tres cosas positivas del día— reportan mayor bienestar, optimismo y satisfacción con la vida. Claramente con estas características podrás incrementar la felicidad.
Este hábito ayuda a enfocar la atención en lo positivo y a cambiar la forma en que interpretamos nuestras experiencias.
Fortalecer las relaciones sociales
Uno de los estudios más largos sobre bienestar, el Harvard Study of Adult Development, que ha seguido a varias generaciones durante más de 80 años, concluye que las relaciones cercanas son uno de los factores más importantes para la felicidad y la salud a largo plazo.
Las personas con vínculos sociales fuertes tienden a reportar mayor satisfacción con la vida y menor riesgo de problemas de salud mental. Y esto se resume en poder incrementar la felicidad en ciertos momentos de tu vida.
Hacer actividad física
El ejercicio no solo beneficia al cuerpo. Investigaciones publicadas en The Lancet Psychiatry encontraron que las personas que realizan actividad física regularmente reportan menos días de mala salud mental en comparación con quienes no lo hacen.
La actividad física estimula la liberación de endorfinas y otros neurotransmisores asociados con el bienestar.
Ayudar a otras personas
Los actos de generosidad también pueden mejorar el estado de ánimo. Un estudio publicado en Nature Communications encontró que realizar actos de bondad activa áreas del cerebro relacionadas con la recompensa y la felicidad.
Desde ayudar a un vecino hasta colaborar con una causa social, los gestos altruistas pueden generar una sensación de propósito y conexión.
Dormir bien
El descanso es clave para la salud emocional. Investigaciones de la National Sleep Foundation muestran que las personas que duermen bien tienen mejor regulación emocional, mayor energía y niveles más altos de bienestar.
Dormir entre siete y nueve horas por noche ayuda al cerebro a procesar emociones y mantener el equilibrio mental.
La felicidad no depende de un solo factor ni es un estado permanente, pero la evidencia científica muestra que pequeños hábitos diarios pueden influir mucho más de lo que imaginamos en cómo nos sentimos.
También podría interesarte: 14 cosas que puedes hacer para alcanzar la felicidad



