¿Es verdad que hacer ejercicio aumenta las ganas de comer?

¿Es verdad que hacer ejercicio aumenta las ganas de comer?

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“No corro porque luego acabo por comer más”. ¿Te suena ese pretexto para no levantarte de la cama a hacer ejercicio? Lee esto y ve si estás en lo cierto.

Pretextos para no hacer ejercicio pueden existir muchos, desde el “es que me duele la rodilla”, “me hace daño agitarme” e incluso hasta el “no hago ejercicio porque me dan más ganas de comer y subo de peso”.

Pero ¿qué tan cierto es que hacer deporte incrementa nuestra necesidad de comer? Aquí te contamos.

Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid descubrieron si hay una relación entre la actividad física y el deseo de comer alimentos altos en calorías.

Al analizar diferentes tipos de entrenamiento y el comportamiento alimenticio de unas 300 personas tras el deporte, se encontró que ningún tipo de ejercicio hace que las personas se sientan atraídas a comer más.

Es decir, que ejercitarte no te hará tener antojos de comida chatarra como pizza, hamburguesas o unos buenos tacos.

“El tipo de ejercicio que podría inducir mayores cambios fisiológicos y de conductas, relacionados con el comportamiento alimentario y la ingesta de alimentos, sigue sin estar claro”.

Lo único que se percibió es que las personas que realizaban mucho ejercicio tenían mayor preferencia por consumir proteínas.

Algo considerado como positivo a la hora de ejercitarnos, ya que aumentaría y mejoraría el estado de los músculos.

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Ejercicios en las personas con sobrepeso y obesidad

El experimento también se realizó en personas con sobrepeso y obesidad, para saber si desarrollaban una mayor preferencia por comida alta en grasas y carbohidratos.

Se encontró que después de exponerlas a ejercicios aeróbicos o de fuerza, las personas con exceso de peso no sentían la necesidad de comer más. Incluso, se descubrió que quienes inician un programa de ejercicio a largo plazo no aumentan su consumo de energía. Es decir, no tratan de compensar las calorías que han perdido con más comida.

Así que no, hacer ejercicio no provoca que comamos de más y que subamos de peso; al contrario, es bueno para nuestra salud.