Agradecer es benéfico para el espíritu, pero también para la mente

Agradecer es benéfico para el espíritu, pero también para la mente

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Agradecer por lo que tenemos nos genera un gran bienestar, pero este acto también tiene impactantes beneficios psicológicos.

Todos sabemos que mostrar agradecimiento es un acto que no puede ser más que positivo. Y convertirlo en un hábito cotidiano en estos tiempos tan retadores es más importante que nunca. Además de hacernos sentir bien a nivel emocional y espiritual, agradecer tiene también muchos beneficios psicológicos. De acuerdo con Harvard Health, “la gratitud está fuerte y consistentemente asociada a la felicidad”.

Esto debido a que ser agradecidos nos ayuda a sentir emociones más positivas, recordar buenas experiencias, mejorar nuestra salud, lidiar contra la adversidad y construir relaciones más fuertes. El estudio es un recordatorio de las múltiples maneras en las que podemos expresar agradecimiento.

Por ejemplo, podemos agradecer por nuestro pasado, recordando a personas y eventos que nos dieron buenos momentos y oportunidades; agradecer por el presente, no tomando la buena fortuna por sentado sino dando amor siempre a nuestros seres queridos y valorando las pequeñas cosas que construyen nuestros días. Y también agradecer por el futuro posible, viéndolo de manera optimista, como una oportunidad y no como algo abrumador.

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Cómo se realizó el estudio para conocer los beneficios psicológicos de agradecer

Los psicólogos Robert A. Emmons y Michael E. McCoullogh han trabajado en este tema durante años. En su investigación, dividieron a los participantes en tres grupos y les pidió que escribieran algunos enunciados enfocándose en ciertos aspectos de su vida.

Al primer grupo se le pidió que escribiera sobre las cosas por las que sentía agradecimiento a lo largo de una semana. Al segundo, que escribiera lo que le había irritado y al tercero, que escribieran sobre eventos que les habían afectado (podía ser de manera positiva o negativa).

Después de 10 semanas, los psicólogos se dieron cuenta de que las personas que habían escrito agradecimientos empezaban a mostrar una actitud más optimista sobre la vida. Incluso habían comenzado a incorporar rutinas de ejercicio en su vida. Una práctica importante recomendada por Robert A. Emmons y Michael E. McCoullogh es escribir cartas de agradecimiento a personas a las que sentimos que nunca les expresamos este sentimiento de maneta apropiada y, preferiblemente, entregarla de manera personal.

Los impactos en los niveles de felicidad fueron increíbles: “mucho más grandes que cualquier otra intervención, con beneficios que se proyectaron a lo largo de todo un mes”.

Por cierto, ¡gracias por leer Wokii!

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