Neurobiólogos logran revertir daños causados por infartos cerebrales

Neurobiólogos logran revertir daños causados por infartos cerebrales

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Los investigadores confiesan que los avances los han dejado sorprendidos y se vislumbran bastante prometedores.

En un estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (PSAS, por sus siglas en inglés), investigadores de la Universidad de Lund, en Suecia, aseguran haber restaurado algunas habilidades motrices y sensaciones en ratas afectadas por infartos cerebrales. Los científicos descubrieron estos efectos positivos a través de la reprogramación de células de piel humana que se trasplantaron en el cerebro de los animales. 

De acuerdo con el profesor Zaal Kokaia, miembro del equipo de investigadores, la institución ha trabajado por muchos años en esta materia y ha demostrado la posibilidad de trasplantar células madre humanas nerviosas o reprogramadas en los cerebros de ratas afectadas. No obstante, y antes del avance recientemente informado, los neurobiólogos ignoraban si las nuevas células podrían formar nuevas conexiones, y con ello restablecer el movimiento y sensaciones previas al derrame. Según Kokaia y Olle Lindvall, líder de la investigación, los avances los han dejado sorprendidos y se vislumbran bastante prometedores. 

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“Hemos podido ver que las fibras de las células trasplantadas han crecido hacia el otro lado del cerebro (el lado donde no se había realizado ningún procedimiento) y han creado nuevas conexiones. Ningún estudio previo ha demostrado esto. Es notable descubrir que podemos reparar daños cerebrales que se consideraban irreversibles. Esto enciende la esperanza en el futuro para personas que sobreviven a un evento de este tipo, pero que sufren de consecuencias verdaderamente limitantes.”, expresó Lindvall. 

Infartos cerebrales en Wokii
Nuevas conexiones cerebrales (Foto de la Universidad de Lund)


En el mismo estudio, se describe que a través de técnicas de rastreo, microscopía electrónica y métodos de iluminación, fue posible “apagar” la actividad en las células trasplantadas para demostrar que realmente conectaron con los circuitos nerviosos dañados. Los investigadores también especificaron que las células reprogramadas en laboratorio se transplantan generalmente en la corteza cerebral, pues es ahí donde los infartos cerebrales causan el mayor daño.