Los chimpancés: la razón de vida de Jane Goodall

Los chimpancés: la razón de vida de Jane Goodall
Foto: Instituto Jane Goodall/Fernando Turmo

Hoy, en el Día Mundial de los Chimpancés, rendimos homenaje a una de sus protectoras más fieles: la activista Jane Goodall.

Hoy es el Día Mundial de los Chimpancés, una especie que nos encanta porque, además de ser muy parecida a los humanos, son divertidos, curiosos y sociables. Jane Goodall, ambientalista inglesa, es una de las personas —sino es que la número uno— en promover la conservación de estos primates.

Desde niña Jane Goodall estuvo rodeada de animales. Su gran sueño: escribir sobre ellos, específicamente sobre los de África. Esto lo logró a los 23 años, cuando hizo un viaje a Kenia para trabajar con el antropólogo Louis Leakey. En 1960 se trasladó a Gombe, Tanzania, con la misión de investigar por primera vez a los chimpancés salvajes de la zona. Acompañada por su madre y un cocinero, comenzó a vivir en una tienda de campaña en la selva. Lejos de todas las comodidades que una ciudad como Londres le ofrecía.

Ahí, comenzó su proyecto de investigación. En teoría, este duraría únicamente seis meses. Pero el año pasado, en el 2000, Jane Goodall cumplió ¡60 años de dedicarse a investigar a los chimpancés!

El impacto que la ambientalista ha tenido ha sido enorme, y su legado incluye una docena de Institutos Jane Goodall alrededor de todo el mundo, que busca inspirar a las personas a rescatar no solo a los chimpancés, sino a los árboles y a todas las personas en situación vulnerable. Su trabajo en defensa del medioambiente, de hecho, la llevó a ser embajadora de paz de la ONU en 2002.  

Jane Goodall ha sido distinguida con más de 100 premios internacionales. Entre ellos están: el Premio Príncipe de Asturias de Investigación en 2003 en España; el Premio Internacional Cataluña 2015; la Legión de Honor de la República de Francia, y  el título de Dama del Imperio Británico.

También, fue galardonada con la medalla Hubbard del National Geographic Society; el Kyoto Prize en Japón; la medalla Benjamin Franklin en Ciencias de la Vida, el premio Gandhi/King por la No Violencia, y la Medalla de Oro UNESCO.

Seis décadas de la primera vez que Jane Goodall estudió a los chimpancés

Quienes la han conocido, admiran su sencillez, perseverancia, nobleza y capacidad de observación, esta última, clave para Jane Goodall pudiera estudiar con éxito a los chimpancés. Su investigación de campo es, a la fecha, una de las más prolongadas sobre animales en libertad.

Tantos años en la selva han dado como resultado 26 libros publicados, además de centenas de artículos científicos y series de televisión. Así, Goodall ha logrado mover el mundo y crear conciencia sobre la necesidad protección de los ecosistemas y de los chimpancés.

Jane, además, ha sido considerada una de las mujeres científicas de mayor impacto en el siglo XX. El documental sobre ella, JANE, de National Geographic, da una visión clara de todos los alcances de esta increíble mujer.

¿Por qué los chimpancés son la fascinación de Jane (y del mundo entero)?

Los chimpancés son primates hominideos, junto con los orangutanes, los gorilas, los bonobos y (adivinaste) nosotros, los humanos. Todos los anteriores somos conocidos como “grandes simios”. Los más cercanos a nuestra especie son justo los chimpancés, pues comparten un ancestro común con nosotros de hace aproximadamente entre 4,5 y 6 millones de años.

Gracias al trabajo de Jane Goodall y de otros investigadores, se sabe que existen cuatro subespecies de chimpancés. Todos, sin embargo, provienen de África. Se encuentran distribuidos en 21 países, desde Senegal, en el oeste, hasta Tanzania, en el este. Viven en selvas tropicales, bosques de montaña, bosques pantanosos y sabanas. Lo anterior evidencia que son animales adaptables, que resisten cambios drásticos de temperatura y de clima.

Estos primates suelen medir 81 cm de alto y pesar hasta 60 kg. viven en promedio 45 años. Se alimentan principalmente de frutos, y de otros elementos vegetales como hojas, semillas, flores, brotes, corteza y resina. Algunos complementan su régimen con insenctos y miel, y son tan inteligentes que consumen plantas medicinales para combatir parásitos intestinales. 


Como todos los primates, los chimpancés tienen pulgares oponibles (incluso en los pies). Esto les permite agarrar con precisión casi cualquier cosa. Sí, como humanos, nos encantaría hacer lo mismo con nuestras extremidades inferiores, pero no podemos.

Como te comentamos antes, los chimpancés y los humanos tenemos casi un 99% de genoma exactamente igual, según datos del Instituto Nacional para la Investigación del Genoma Human. Esto explica por qué comparten con nosotros la capacidad de reír y de jugar. Incluso, otra característica fascinante de ellos que hizo que Jane Goodall los amara es que los chimpancés sienten como nosotros; incluso, pueden llegar a deprimirse y morir de dolor al perder a un ser amado.

Gracias a Jane Goodall por luchar por darnos a conocer tanto de estos adorables animales, a los que les deseamos que se mantengan lejos de la extinción.

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