Estos nidos tamaño humano buscan crear conciencia sobre la vida de las aves

Estos nidos tamaño humano buscan crear conciencia sobre la vida de las aves

Las esculturas del artista Charly Parker buscan hacernos conscientes de la importancia de la vida de las aves en nuestro planeta.

Para todos, las aves son tan comunes que no nos ponemos a pensar en sus vidas: siempre han estado ahí. Pero, ¿qué pasaría si un día las aves desaparecen? ¿Cómo sería este mundo sin la vida de las aves?

Un escultor neoyorkino, Charly Baker, se ha puesto a reflexionar en ello desde hace varios años. De estas reflexiones surgió el concepto de sus obras más notables: enormes nidos de pájaro hechos con estructuras de madera (igual que un nido hecho de ramitas secas).

Al interior de estos nidos tamaño humano, a veces encontramos un restaurante, o una pequeña sala de lectura, o simplemente un mirador para contemplar la vida desde lo alto, como si fuéramos pájaros.

Estos enormes nidos de pájaro tienen una misión muy sencilla: que todas las personas sean más empáticas con la vida de las aves, que son de las especies más amenazadas por la contaminación atmosférica, la contaminación lumínica y el cambio climático.

Año con año, millones de aves caen fulminadas al suelo en las grandes ciudades debido a los altos niveles de contaminación en el aire. También, muchas pierden el rumbo de su vuelo por culpa de anuncios LED u otras fuentes iluminación.

Otros fenómenos naturales, como terremotos, ciclones y erupciones volcánicas acaban con la vida de las aves debido a que se pierden o cambian su comportamiento. Sí, las aves son más sensibles y vulnerables de lo que podemos imaginar.

El impresionante trabajo de Baker sobre la vida de las aves

Baker nació en Nueva York, estudió diseño de paisajes en el Jardín Botánico de Nueva York y practicó mampostería de piedra y carpintería. Posteriormente, fundó su propia empresa de diseño y construcción llamada Baker Structures. Su emprendimiento se especializa en construir “momentos mágicos al aire libre”.

Para su proyecto sobre la vida de las aves, Baker obtiene localmente madera de los bosques de Long Island para hacer sus esculturas de nidos. El artista dice que le gusta usar madera lo más curvada posible, pues da la sensación de que la obra de arte está viva.

La mayoría de estas piezas se instalan en diferentes lugares donde se mimetizan con su entorno. El artista altera y dobla sus piezas según sea necesario para crear la forma que desee.

Baker aprovecha la belleza salvaje de las ramas y los palos en su serie de esculturas e instalaciones masivas. Cada uno presenta un patrón tejido que se compone de materiales que encuentra en la naturaleza.

Con estos nidos gigantes, Baker espera estar contribuyendo a que más personas admiren la belleza de la vida de las aves, así como lo importante que son para nuestra vida diaria.

¿Qué piensas de estas fascinantes estructuras? ¿Crees que estos trabajos logren que más personas sean conscientes sobre la vida de las aves y su relación con nuestro entorno?

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